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El Sueño Americano

Las hijas del sueño americano

23 de junio de 2026
Las hijas del sueño americano
Sus padres llegaron de México sin hablar inglés y sin saber muy bien adónde los llevaría aquel viaje. Décadas después, criaron a siete hijos en una casa modesta de Anaheim, California, y dos de ellas llegaron al Congreso de los Estados Unidos. Juntas. Al mismo tiempo. Algo que nunca antes había ocurrido en la historia del país, y que todavía no ha vuelto a repetirse. Loretta y Linda Sánchez son las primeras y únicas hermanas en servir simultáneamente en el Congreso. No es un récord menor: es un hito que resume la historia de una generación de latinos que transformó el paisaje político norteamericano desde adentro, con trabajo, sin padrinos y contra todo pronóstico. 

Loretta fue la primera en llegar al Congreso. Nació el 7 de enero de 1960 en Lynwood, California, hija de padres inmigrantes mexicanos, y creció en una familia de clase trabajadora en Orange County. Antes de la política estudió economía en la Universidad Chapman. Trabajó como analista financiera, como consultora en Booz Allen Hamilton y como directora fi nanciera en la Autoridad de Transporte del Condado de Orange. Nada en ese currículum apuntaba a una carrera política, y sin embargo, en 1996, se presentó a unas elecciones que nadie esperaba que ganara. Loretta repitió victoria en la revancha dos años después y no soltó el escaño durante dos décadas. Su victoria de 1996 no fue solo personal: galvanizó una serie de campañas exitosas que llevaron a otros latinos a cargos públicos en todo California. 

Su hermana Linda, la mayor nació en Orange, California. Estudió Literatura Española en Berkeley y se pagó la carrera trabajando como auxiliar bilingüe y profesora de inglés como segunda lengua. Luego obtuvo su título de abogada en UCLA. En 2002 se presentó al Congreso por un nuevo distrito de clase trabajadora, y su victoria convirtió el 7 de enero de 2003 en un momento histórico: por primera vez, dos hermanas juraban el cargo lado a lado en la Cámara de Representantes. Desde entonces, Linda no ha dejado de romper techos de cristal. Fue la primera latina en servir en el Comité de Asuntos Judiciales y la primera en hacerlo en el poderoso Comité de Medios y Arbitrios. 

El mérito compartido siempre termina en el mismo lugar: sus padres. “Estoy muy orgullosa de mis padres. Son los únicos en la historia de Estados Unidos que han enviado a dos hijas al Congreso”, dijo Loretta. Linda lo completó con una frase que lo dice todo: “Si les hubieras preguntado cuando llegaron a este país si alguna vez soñaban con conocer al presidente o ver a sus hijas servir en el Congreso, creo que no lo habrían creído." Lo creyeran o no, lo hicieron posible. Y sus hijas se encargaron del resto.

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