María y Raúl Salinas: 250 años de historia, una vida de servicio
PS
Pablo Scarpellini24 de junio de 2026

El "power couple" latino de Los Ángeles reflexiona sobre el aniversario de Estados Unidos y el legado de sus familias inmigrantes
Pablo Scarpellini. Los Angeles
Cuando a María y a Raúl Salinas les preguntan qué significa el 250 aniversario de Estados Unidos, no recurren ni a banderas ni a fuegos artificiales. Lo primero que viene a su mente es la memoria de sus padres.
Él, nacido en Watts, hijo de un trabajador de fundición de Zacatecas que derretía hierro candente para fabricar tuberías de alcantarillado. Ella, criada en Lincoln Heights y Highland Park, hija de inmigrantes de Jalisco que encontraron comunidad en la iglesia del barrio. Ninguno de los dos creció con mucho. Pero ambos aprendieron, desde pequeños, que dar era más importante que recibir.
“Este país fue construido sobre las espaldas de los inmigrantes”, dijo Raúl sin rodeos. “Fueron los chinos, los mexicanos, los esclavizados. Los que menos tenían. Y parte del trabajo que María y yo hemos hecho durante toda nuestra vida es precisamente tratar de trabajar en esas comunidades, para ayudar a los menos afortunados”.
María lo complementa con una visión que mira hacia adelante. “El 250 aniversario es un momento de refl exión sobre dónde hemos estado y dónde estamos hoy, pero lo que más me inspira es a dónde queremos ir. Soy muy optimista sobre nuestro futuro. Creo que estamos navegando un período de cambio y que vamos a salir al otro lado con más fuerza”.
Casados hace 37 años, abogado él y contadora pública ella, Raúl y María Salinas son una de las parejas más influyentes del activismo latino en el sur de California. Graduados ambos en la Universidad Loyola Marymount —donde se conocieron recaudando fondos para becas de estudiantes latinos—, han construido carreras brillantes sin perder de vista el barrio de donde vinieron.
Raúl, socio director del mayor bufete de abogados de propiedad minoritaria del país y ex procurador de la ciudad de South Gate, ha fundado y presidido decenas de organizaciones sin fines de lucro. Entre sus logros más significativos está haber convencido al presidente de la LMU para crear un fondo de dotación que hoy vale millones y financia a generaciones de estudiantes latinos. Además, ha construido más de 36 casas en Baja California para familias necesitadas junto a estudiantes del Loyola High School, una tradición que mantiene incluso cuando sus propios hijos ya no estudian allí.
María, por su parte, fue una de las fundadoras de HOPE —Hispanas Organized for Political Equality—, organización pionera en el avance de las latinas en los ámbitos político y empresarial. Fue presidenta de Latino Bank, uno de los 25 fundadores de esa institución creada para dar acceso al capital a la comunidad latina. Y coronó su trayectoria convirtiéndose en la primera mujer y primera latina en liderar la Cámara de Comercio del Área de Los Ángeles en sus 130 años de historia. “Las puertas por las que he entrado son increíbles”, dice. “Y no he guardado silencio en ninguno de esos espacios”.
Raúl, socio director del mayor bufete de abogados de propiedad minoritaria del país y ex procurador de la ciudad de South Gate, ha fundado y presidido decenas de organizaciones sin fines de lucro. Entre sus logros más significativos está haber convencido al presidente de la LMU para crear un fondo de dotación que hoy vale millones y financia a generaciones de estudiantes latinos. Además, ha construido más de 36 casas en Baja California para familias necesitadas junto a estudiantes del Loyola High School, una tradición que mantiene incluso cuando sus propios hijos ya no estudian allí.
María, por su parte, fue una de las fundadoras de HOPE —Hispanas Organized for Political Equality—, organización pionera en el avance de las latinas en los ámbitos político y empresarial. Fue presidenta de Latino Bank, uno de los 25 fundadores de esa institución creada para dar acceso al capital a la comunidad latina. Y coronó su trayectoria convirtiéndose en la primera mujer y primera latina en liderar la Cámara de Comercio del Área de Los Ángeles en sus 130 años de historia. “Las puertas por las que he entrado son increíbles”, dice. “Y no he guardado silencio en ninguno de esos espacios”.
¿De dónde viene esa energía? “No lo pienso como algo extra”, responde María. “Es simplemente quiénes somos.
Raúl cita a Mark Twain: “Las dos fechas más importantes de tu vida son el día en que naces y el día e n que descubres para qué". Para él y para María, ese descubrimiento llegó pronto y claro.
Raúl cita a Mark Twain: “Las dos fechas más importantes de tu vida son el día en que naces y el día e n que descubres para qué". Para él y para María, ese descubrimiento llegó pronto y claro.
Sus cuatro hijos —dos pares de gemelos— han crecido rodeados de ese mismo espíritu. El mayor pasó un mes trabajando en Skid Row durante su año en Loyola High School. Los gemelos menores hicieron lo propio cuando llegó su turno.
En un país que cumple 250 años, la historia de María y Raúl Salinas es un recordatorio de que la grandeza de Estados Unidos no se mide solo en sus instituciones, sino en las personas que, generación tras generación, llegaron sin nada y lo construyeron todo. EC
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Pablo Scarpellini


