Diana Ramos: la primera latina en cuidar la salud de California
PS
Pablo Scarpellini24 de junio de 2026

Hay historias que resumen mejor que cualquier discurso lo que signifi ca el sueño americano. La de Diana Ramos es una de ellas. Nacida y criada en South Central Los Ángeles, en un hogar sin lujos ni redes de contactos, pero con una madre que nunca le dijo que no podía, Ramos se convirtió en 2022 en la primera latina en ocupar el cargo de Cirujana General de California, la voz médica oficial del estado más poblado del país.
El camino no fue corto ni fácil. Ramos estudió medicina en la Escuela de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California, completó su residencia en el LAC+USC Medical Center, obtuvo una Maestría en Salud Pública en UCLA y un MBA en UC Irvine. Todo eso mientras abría brecha en un sistema donde los latinos representan el 40% de la población de California pero apenas el 6% de sus médicos.
“Soy la primera en mi familia en ir a la universidad”, cuenta. “¿Cómo se va a la universidad? ¿Cómo se paga, cuando la matrícula es tres veces el salario de mi mamá?” La respuesta, dice, fue fe y una persona que siempre creyó en ella. “Mi mayor inspiración y mi mayor animadora es mi mamá. No sabía cómo se llegaba a ser médico, pero siempre me decía: tú puedes,
nada es imposible.”
Esa validación llegó también de sus propios pacientes, cuando siendo estudiante de premedicina servía de traductora en clínicas comunitarias. “Los pacientes me decían: vas a ser una buena doctora. Y yo pensaba: wow, me siento validada.” Más de tres décadas después, sigue siendo ginecóloga y obstetra en Kaiser Permanente, sin haber abandonado nunca la atención directa al paciente.
Como Cirujana General, Ramos ha convertido tres temas en el núcleo de su gestión: la salud reproductiva, la salud mental y las Experiencias Adversas en la Infancia. Pero si hay una batalla que defi ne su mandato, es la mortalidad materna. California tiene la tasa más baja del país, pero las cifras siguen siendo inaceptables para las mujeres negras, que mueren dos o tres veces más que el resto durante el embarazo o el posparto.
“Más del 60% de las muertes maternas ocurren después de que la mamá sale del hospital”, explica. Por eso lanzó la campaña One Small Thing, que invita a familiares y amigos a ofrecer un gesto concreto a las madres recientes: lavar los platos, cuidar al bebé, acompañarlas al médico. “Todos se emocionan cuando nace el bebé, y luego se olvidan de la mamá”, dice. La soledad y el aislamiento, recuerda, son los mayores predictores de la depresión posparto.
Su cargo termina dentro de unos meses con el mandato del gobernador Gavin Newsom, quien la nombró. El futuro todavía está abierto, dice, pero su dirección es clara: “Voy a seguir siendo
la voz de la oportunidad para los latinos, para las mujeres, para todos”. EC
El camino no fue corto ni fácil. Ramos estudió medicina en la Escuela de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California, completó su residencia en el LAC+USC Medical Center, obtuvo una Maestría en Salud Pública en UCLA y un MBA en UC Irvine. Todo eso mientras abría brecha en un sistema donde los latinos representan el 40% de la población de California pero apenas el 6% de sus médicos.
“Soy la primera en mi familia en ir a la universidad”, cuenta. “¿Cómo se va a la universidad? ¿Cómo se paga, cuando la matrícula es tres veces el salario de mi mamá?” La respuesta, dice, fue fe y una persona que siempre creyó en ella. “Mi mayor inspiración y mi mayor animadora es mi mamá. No sabía cómo se llegaba a ser médico, pero siempre me decía: tú puedes,
nada es imposible.”
Esa validación llegó también de sus propios pacientes, cuando siendo estudiante de premedicina servía de traductora en clínicas comunitarias. “Los pacientes me decían: vas a ser una buena doctora. Y yo pensaba: wow, me siento validada.” Más de tres décadas después, sigue siendo ginecóloga y obstetra en Kaiser Permanente, sin haber abandonado nunca la atención directa al paciente.
Como Cirujana General, Ramos ha convertido tres temas en el núcleo de su gestión: la salud reproductiva, la salud mental y las Experiencias Adversas en la Infancia. Pero si hay una batalla que defi ne su mandato, es la mortalidad materna. California tiene la tasa más baja del país, pero las cifras siguen siendo inaceptables para las mujeres negras, que mueren dos o tres veces más que el resto durante el embarazo o el posparto.
“Más del 60% de las muertes maternas ocurren después de que la mamá sale del hospital”, explica. Por eso lanzó la campaña One Small Thing, que invita a familiares y amigos a ofrecer un gesto concreto a las madres recientes: lavar los platos, cuidar al bebé, acompañarlas al médico. “Todos se emocionan cuando nace el bebé, y luego se olvidan de la mamá”, dice. La soledad y el aislamiento, recuerda, son los mayores predictores de la depresión posparto.
Su cargo termina dentro de unos meses con el mandato del gobernador Gavin Newsom, quien la nombró. El futuro todavía está abierto, dice, pero su dirección es clara: “Voy a seguir siendo
la voz de la oportunidad para los latinos, para las mujeres, para todos”. EC
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Pablo Scarpellini


