De una familia inmigrante al Congreso de Estados Unidos

Loretta y Linda Sánchez: las hermanas que conquistaron el Congreso. Son las primeras en servir de forma simultánea en la Cámara de Representantes
José F. Sánchez. Los Ángeles
Loretta fue la primera en llegar al Congreso. Nació el 7 de enero de 1960 en Lynwood, California, hija de padres inmigrantes mexicanos, y creció en una familia de clase trabajadora en Orange County. Antes de la política estudió economía en la Universidad Chapman. Trabajó como analista financiera, como consultora en Booz Allen Hamilton y como directora fi nanciera en la Autoridad de Transporte del Condado de Orange. Nada en ese currículum apuntaba a una carrera política, y sin embargo, en 1996, se presentó a unas elecciones que nadie esperaba que ganara.
Su hermana Linda, la menor, nació en Orange, California, el 28 de enero de 1969. Estudió Literatura Española en Berkeley y se pagó la carrera trabajando como auxiliar bilingüe y profesora de inglés como segunda lengua. Luego obtuvo su título de abogada en UCLA y ejerció como letrada especializada en relaciones laborales. En 2002 se presentó al Congreso por un nuevo distrito de clase trabajadora, y su victoria convirtió el 7 de enero de 2003 en un momento histórico: por primera vez, dos hermanas juraban el cargo lado a lado en la Cámara de Representantes.
Desde entonces, Linda no ha dejado de romper techos de cristal. Fue la primera latina en servir en el Comité de Asuntos Judiciales y la primera en hacerlo en el poderoso Comité de Medios y Arbitrios, uno de los más poderosos del Congreso.
Al reflexionar sobre el 250 aniversario de Estados Unidos y cómo se concilia esa celebración con el clima político actual en torno a la inmigración, Linda respondió a EL CLASIFICADO: “Como hija de inmigrantes mexicanos, significa todo para mí. Sin embargo, nuestro país se esfuerza constantemente por lograr una unión más perfecta y, lamentablemente, en los últimos dos años ha habido retrocesos significativos. Pero confío en que los superaremos”.
Añade que “podemos celebrar los avances logrados a lo largo de 250 años y, al mismo tiempo, seguir luchando para completar la tarea, lo que incluye arreglar nuestro sistema de inmigración, que está roto”
Linda también aclaró que este país fue construido por inmigrantes —entre ellos, sus propios padres— y las aportaciones de nuestra comunidad son parte inseparable de la historia de Estados Unidos. “En este aniversario, quiero que todas las familias latinas sepan que pertenecen a este lugar, que su historia importa y que no nos iremos a ninguna parte”.
El mérito de las hermanas Sánchez siempre termina en el mismo lugar: sus padres. “Estoy muy orgullosa de ellos. Son los únicos en la historia de Estados Unidos que han enviado a dos hijas al Congreso”, dijo Loretta. Linda lo completó con una frase que lo dice todo: “Si les hubieran preguntado si alguna vez soñaban con ver a sus hijas servir en el Congreso, no lo habrían creído”. Lo creyeran o no, lo hicieron posible. Y sus hijas se encargaron del resto. EC
Autor
José Francisco Sánchez


