Contratar mano de obra informal: cuando lo barato sale caro

Ahorrar en la mano de obra puede salir carísimo si no se toman las precauciones básicas
Luca Verne. Los Angeles
En comunidades donde el "conocido de un conocido" hace el trabajo más barato que un contratista con licencia, es fácil caer en errores que después cuestan miles de dólares en reparaciones, multas o problemas legales. Estos son los más comunes:
• No verificar licencia ni seguro: un trabajador sin licencia del CSLB (California Contractors State License Board) no tiene respaldo legal si algo sale mal, y sin seguro de responsabilidad civil, el propietario de la casa puede terminar pagando por accidentes o daños
• No pedir contrato por escrito: un acuerdo verbal no protege a nadie; sin contrato no hay forma de exigir que se cumplan plazos, precios o el trabajo prometido
• Pagar todo por adelantado: entregar el dinero completo antes de empezar el trabajo elimina cualquier incentivo para terminarlo bien —o terminarlo
• Ignorar los permisos de construcción: trabajos en reparación e instalación de electricidad, de plomería o estructurales sin permiso pueden resultar en multas de la ciudad, problemas al vender la casa, o incluso órdenes de demolición
• No pedir referencias ni ver trabajos anteriores: cualquier trabajador serio puede mostrar fotos o dar contactos de clientes previos
• Contratar solo por el precio más bajo: una cotización muy por debajo del promedio del mercado suele significar materiales de mala calidad o trabajo apurado
• No investigar si hay demandas o quejas previas: el sitio del CSLB permite verificar el historial de un contratista en minutos, un paso que muy pocos propietarios se toman el tiempo de hacer
La regla más simple: si el trabajo involucra electricidad, gas o estructura, vale la pena pagar de más por alguien con licencia. EC


