Cuánto cobra un pintor profesional vs. hacerlo uno mismo

Entre el precio por pie cuadrado, las horas de mano de obra y los errores que salen caros, la respuesta no siempre es la más obvia
Luca Verne. Los Angeles
En 2026, los pintores profesionales en Estados Unidos cobran en promedio entre 2 y 6 dólares por pie cuadrado para interiores, y entre 1.50 y 4 dólares por pie cuadrado para exteriores, según datos agregados de Angi y HomeAdvisor.
En términos prácticos, esto significa que repintar el interior completo de una casa de 1,500 a 2,000 pies cuadrados cuesta entre 3,000 y 8,000 dólares, mientras que un cuarto individual ronda entre 400 y 1,200 dólares. El exterior de una vivienda de tamaño similar puede costar entre 3,000 y 8,000 dólares también, aunque en mercados costeros de California las cuadrillas cobran tarifas por hora más altas —entre 65 y 150 dólares— que en otras zonas del país.
La mano de obra representa entre el 60% y el 90% del costo total, mientras que la pintura y los materiales cubren el resto. Un galón de pintura básica cuesta alrededor de 20 dólares, pero marcas de gama alta como Sherwin-Williams Emerald o Benjamin Moore Aura pueden llegar a los 95 dólares por galón. Factores como el número de pisos de la casa, la altura de los techos, el estado de las paredes y si se incluye molduras y techos en el trabajo pueden elevar considerablemente el presupuesto final.
Para trabajos sencillos, vale la pena pintar uno mismo
Hacerlo uno mismo, en cambio, reduce el costo casi exclusivamente a materiales: pintura, brochas, rodillos, cinta de pintor y lonas protectoras, lo que puede representar un ahorro de entre el 60% y el 80% del presupuesto total. Sin embargo, los especialistas advierten que la preparación de la superficie —lijar, resanar grietas, aplicar sellador— es la parte más laboriosa y la que más determina el resultado final. Una preparación deficiente puede hacer que la pintura se descascare o pierda color mucho antes de lo esperado. También hay que considerar el tiempo: un pintor profesional puede terminar en dos o tres días un trabajo que a un aficionado le tomaría uno o dos fines de semana completos.
La recomendación de los contratistas en pintura es clara: para trabajos sencillos de una sola habitación, con paredes en buen estado, el "hazlo tú mismo" suele valer la pena. Pero para exteriores, techos altos o superficies dañadas, contratar a un profesional con licencia no solo ahorra tiempo, sino que evita errores costosos de corregir después. EC


