Empezar un negocio puede parecer difícil. Sin embargo, hay recursos gratuitos que muchos latinos no están aprovechando. Uno de ellos es el SBDC (Small Business Development Center), financiado por la SBA, que ofrece asesoría sin costo.
Desde 2011, Claudia Shah ha trabajado de cerca con la comunidad latina del Condado de Los Ángeles ayudando a estructurar, registrar y fortalecer pequeños negocios. Su mensaje es claro: antes de gastar dinero, busque orientación gratuita.
El primer paso: no hacerlo solo
“Apóyense en los recursos que ya existen y que son totalmente gratis”, explica Claudia.
En el SBDC, cualquier persona con una identificación para pagar impuestos puede recibir asesoría. Incluso si alguien necesita tramitar un ITIN, el centro puede orientar sobre dónde hacerlo y qué pasos seguir.
Además, ayudan paso a paso con:
- Estructura del negocio
- Registro legal
- Plan de negocios
- Proyecciones financieras
- Plan de mercadeo
El objetivo es aterrizar la idea. Muchos llegan pensando que ganarán dinero en semanas. La realidad es diferente.
¿Qué tipo de negocio conviene abrir?
Depende del riesgo y del tipo de actividad.
Si alguien quiere abrir un restaurante, Claudia recomienda formar una LLC o corporación desde el inicio. En cambio, si es un negocio desde casa —por ejemplo, diseño web— puede empezar con un nombre ficticio y luego cambiar a LLC cuando crezca.
En cuanto a tendencias, la comida sigue siendo el negocio número uno. Esto se debe, en parte, a los apoyos del condado para ventas ambulantes y negocios desde casa. En segundo lugar están los negocios de belleza y venta de productos.
¿Existen préstamos?
El SBDC no presta dinero. Sin embargo, sí ayuda a preparar al emprendedor antes de aplicar.
Primero revisan crédito, deudas y capacidad financiera. Después, los orientan hacia instituciones adecuadas. Hay alternativas financieras para personas que no califican en bancos tradicionales.
Ahora bien, Claudia es directa:
“Es muy difícil que te presten si no tienes dinero para invertir también”.
La mayoría de las entidades piden entre 10% y 20% del capital como aportación propia. Además, casi el 80% de los emprendedores que llegan no tienen ahorros suficientes. Por eso, recomienda buscar apoyo familiar, inversionistas o comenzar en pequeño.
Disciplina y realidad
“El éxito no llega en 15 días”, dice Claudia.
El primer año suele ser el más difícil. A los cinco años, el negocio sobrevive o cierra. Y si pasa los diez, ya tiene bases sólidas.
Por eso insiste en la disciplina, el plan de negocios y la educación continua. Incluso aprender inglés puede marcar diferencia.
Un recurso que muchos desconocen
Todos los estados en Estados Unidos tienen un SBDC. En el Condado de Los Ángeles existen varias oficinas, pero solo una atiende en español para todo el condado, equipo que Claudia ayudó a fortalecer desde hace más de 11 años.
Su meta no es que el empresario dependa siempre del centro. Es que aprenda a volar solo.
“Yo quiero que aprendan a volar y que regresen solo cuando necesiten algo nuevo”.
En 2026, abrir un negocio es posible. Pero hacerlo con información, planificación y apoyo puede marcar la diferencia entre sobrevivir… o cerrar.