Grupo B: Canadá con la oportunidad de hacer el mejor Mundial de su historia

Canadá comparte el Grupo B con Bosnia y Herzegovina, Qatar y Suiza. Un grupo parejo donde ser local puede cambiarlo todo
Por: Carlos Maciel, Los Ángeles
Canadá llega al Mundial 2026 con una etiqueta que pesa más de lo que parece: anfitrión. Y en una Copa del Mundo, jugar en casa puede ser una bendición, una presión enorme o las dos cosas al mismo tiempo.
Un grupo sin gigantes, pero lleno de trampas
El Grupo B no es el más mediático del torneo, pero sí puede ser uno de los más incómodos. Canadá enfrentará a Bosnia y Herzegovina, Qatar y Suiza en una zona donde no hay un gigante imposible, pero tampoco un rival sencillo. Aquí cada error puede costar caro y cada punto puede valer oro.
El debut será el 12 de junio en Toronto contra Bosnia y Herzegovina. Ese partido puede marcar el tono de todo el grupo. Bosnia llega con la clásica escuela europea: jugadores físicos, orden táctico y una forma de competir que no perdona distracciones. Para Canadá, empezar con victoria sería más que tres puntos. Sería mandar un mensaje: este equipo no está en el Mundial solo por ser anfitrión.
Toronto puede encender el sueño
Jugar el primer partido en Toronto no es un detalle menor. Ahí Canadá puede encontrar el impulso emocional que necesita para crecer en el torneo. Un estadio encendido, una ciudad volcada con su selección y la presión del debut pueden convertirse en gasolina pura si el equipo sabe manejar los nervios. En un Mundial, arrancar bien no garantiza nada, pero empezar mal puede dejar heridas difíciles de cerrar.
Después vendrá Qatar, el 18 de junio en Vancouver. A simple vista, muchos podrían pensar que es el rival más accesible, pero esa lectura puede ser peligrosa. Qatar ya sabe lo que es jugar un Mundial reciente y tiene una selección acostumbrada a competir bajo presión. Canadá tendrá que imponer ritmo, velocidad y agresividad desde el inicio, sin caer en confianza.
La localía puede ser su gran arma
El cierre será el 24 de junio, también en Vancouver, contra Suiza. Y ahí puede estar la verdadera prueba de carácter. Suiza es un equipo serio, disciplinado y con mucha experiencia internacional. No suele regalar partidos. No necesita brillar para lastimar. Sabe competir, sabe esperar y sabe castigar.
La gran esperanza canadiense está en su generación más talentosa. Con jugadores rápidos, modernos y capaces de atacar espacios, Canadá tiene argumentos para soñar. Pero el Mundial no se gana solo con velocidad. Se gana con cabeza fría, defensa firme y personalidad en los momentos calientes.
Este Grupo B tiene sabor a oportunidad. Canadá no parte como favorito absoluto, pero tiene algo que ningún rival podrá comprar: estadio, ambiente y una afición empujando cada jugada. Si logra convertir esa energía en futbol, puede meterse a la siguiente ronda y firmar la mejor actuación de su historia.
Porque Canadá no solo jugará un Mundial. Jugará su Mundial. EC


