CR7 vs Messi, el último episodio de una rivalidad legendaria

Las dos grandes figuras del futbol jugarán su sexto Mundial, cerrando así una de las rivalidades más memorables de los últimos tiempos
Pepe Penales. Los Ángeles
Nunca antes una rivalidad en el futbol había estado tan polarizada como la de Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, sobre todo porque estos dos monstruos del balompié son contemporáneos, a diferencia de las enconadas opiniones sobre quién es más grande entre Pelé y Diego Maradona, ya que estos jugaron en diferentes épocas.
Hablando de CR7 y de la “Pulga”, o eres de un lado o del otro, no hay medias tintas, pero hay que aclarar que esa rivalidad solo se da entre los aficionados, los jugadores han declarado que entre ellos se respetan; de cualquier modo, la polémica se pone sabrosa e intensa cuando cada parcialidad elogia a uno y critica al otro: que si uno es poesía y el otro prosa; que si uno es fabricado y el otro talento natural; que si uno es arrogante y el otro humilde; que si uno metió más goles; que si el otro ganó más premios; en fin, es un cuento de nunca acabar. Lo que sí es un hecho es que ambos nos han regalado momentos maravillosos dentro de una cancha y que debemos sentirnos afortunados de haberlos visto en acción durante todos estos años que se han mantenido activos.
¿Ganar un Mundial hace la diferencia?
Cristiano Ronaldo y Lionel Messi no solo dominaron el fútbol europeo con el Real Madrid y el Barcelona; también llevaron su competencia a la selección nacional. Ahí es donde muchos aficionados encontraron el verdadero termómetro para compararlos. Porque ganar en clubes es enorme, pero levantar una Copa del Mundo es entrar al Olimpo.
Cristiano disputó los Mundiales de 2006, 2010, 2014, 2018 y 2022 con Portugal. En cada torneo dejó momentos importantes, goles decisivos y actuaciones cargadas de liderazgo, aunque siempre se topó con selecciones más poderosas o con un equipo luso que nunca terminó de acompañarlo del todo. Su actuación más recordada probablemente sea aquel triplete frente a España en Rusia 2018, un partido donde CR7 parecía jugar solo contra el mundo.
Messi, por su parte, jugó los mismos Mundiales: de 2006 a 2022. Durante años cargó con la presión de “deber ganar un Mundial” para sentarse definitivamente en la misma mesa que Diego Maradona. Estuvo cerca en Brasil 2014, cuando Argentina perdió la final ante Alemania. Pero el destino le tenía reservado un cierre perfecto en Qatar 2022. Allí, Messi fue figura absoluta y condujo a la Albiceleste hacia una de las consagraciones más emocionantes de la historia.
Las comparaciones entre ambos seguirán. Mientras el portugués siempre representó la disciplina extrema y la mentalidad competitiva llevada al límite, el argentino simbolizó el talento puro, el genio capaz de resolver un partido con una jugada maestra. Al final solo queda agradecer que hemos tenido el privilegio de disfrutar a dos leyendas que hoy dicen adiós. EC


