GRUPO L: Tradición europea y hambre africana en una zona explosiva

Inglaterra parte como favorita, pero Croacia, Ghana y Panamá forman un grupo incómodo y competitivo donde la experiencia, la velocidad y la presión convivirán desde la primera jornada
Luca Verne. Los Angeles
El Grupo L reúne historia, intensidad y estilos completamente distintos, una combinación que puede convertirlo en uno de los sectores más imprevisibles del Mundial 2026. Inglaterra aparece como favorito natural por profundidad de plantilla, talento ofensivo y experiencia internacional reciente, pero ni Croacia, ni Ghana, ni Panamá parecen rivales cómodos.
Inglaterra llega con una generación madura y acostumbrada a competir en grandes torneos. El equipo inglés combina velocidad, técnica y una enorme riqueza ofensiva, además de futbolistas consolidados en la Premier League y otras grandes ligas europeas. La presión, sin embargo, será enorme: cualquier cosa que no sea alcanzar las rondas finales volvería a interpretarse como una decepción nacional.
Croacia continúa viviendo de su admirable cultura competitiva. Aunque varias figuras históricas atraviesan la última etapa de sus carreras internacionales, el conjunto balcánico mantiene orden táctico, experiencia y personalidad para competir ante cualquiera. Su duelo contra Inglaterra promete ser uno de los más atractivos de toda la fase de grupos.
Ghana representa el peligro africano clásico: potencia física, velocidad y jugadores desequilibrantes en transición. Si encuentra regularidad defensiva, puede convertirse en un serio candidato a clasificar. Panamá, mientras tanto, llega sin la presión de otros rivales, pero con una estructura colectiva muy sólida y experiencia reciente en competencias internacionales.
El formato ampliado también juega a favor del grupo: incluso el tercer lugar podría avanzar, lo que aumentará la tensión hasta la última jornada.
Estrellas:
Harry Kane — Inglaterra
Harry Kane sigue siendo el gran referente ofensivo inglés. Goleador, líder y especialista en partidos importantes, combina definición, visión y experiencia. A sus 32 años afronta probablemente su última gran oportunidad de conquistar un Mundial con una generación llena de talento.
Joško Gvardiol — Croacia
Joško Gvardiol simboliza la renovación croata. Fuerte físicamente, elegante con balón y tácticamente inteligente, el defensor se ha convertido en uno de los centrales más completos del fútbol europeo. Su liderazgo será clave para sostener el equilibrio de una selección siempre competitiva.
Mohammed Kudus — Ghana
Mohammed Kudus aporta creatividad, velocidad y desequilibrio constante. El mediocampista ofensivo llega al Mundial en plena madurez y representa la gran esperanza de Ghana. Su capacidad para romper líneas y aparecer en momentos decisivos puede cambiar el destino del grupo. EC


