5 mitos sobre rentar o comprar una vivienda

Descubra si es buena idea seguir rentando o si le conviene dar el salto y convertirse en propietario
Redacción EC
Cuando las personas se deciden ver propiedades en venta para para convertirse en propietarias, lo hacen con la firme convicción de no tirar su dinero rentando una propiedad que nunca será suya, pero en términos de finanzas y con calculadora en mano, se demuestra que rentar es más conveniente, al menos a corto y mediano plazo.
Basta con tomar un ejemplo más cercano a la realidad actual
Tomemos como ejemplo un condominio de dos recámaras en Los Ángeles con un precio de $640,000, cifra que se aproxima a la mediana estatal de los condos y townhomes en agosto de 2026. Para financiar la compra, imaginemos un enganche del 20%, equivalente a $128,000, y un préstamo de $512,000 a una tasa hipotecaria fija de 6.95% a 30 años, similar al promedio nacional registrado por Freddie Mac.
Con esas condiciones, el pago mensual de capital e intereses sería de aproximadamente $3,390, sin contar impuestos a la propiedad, seguro, mantenimiento ni posibles cuotas de la asociación de propietarios (HOA).
Ahora comparemos esa cantidad con el alquiler. Según datos de Zillow, el alquiler promedio de una propiedad de dos habitaciones en Los Ángeles era de aproximadamente $2,850 al mes. Es decir, la diferencia inicial entre el pago hipotecario de capital e intereses y la renta sería de unos $540 mensuales, antes de considerar otros costos de ser propietario.
Este ejemplo también muestra por qué no es suficiente comparar únicamente la mensualidad de la hipoteca con la renta. El propietario debe considerar impuestos sobre la propiedad, seguro, mantenimiento, reparaciones y, en el caso de un condominio, las cuotas de HOA. Al mismo tiempo, una parte de cada pago hipotecario reduce el saldo del préstamo y permite acumular patrimonio.
Con los datos actuales, es más fácil entender algunos de los mitos que rodean al alquiler frente a la compra de una vivienda. Estos son cinco de los más comunes:
1. Rentar es tirar el dinero. Falso.
Alquilar no significa necesariamente desperdiciar dinero. El inquilino paga por disponer de una vivienda sin asumir muchos de los costos que recaen sobre el propietario. Por ejemplo, normalmente no tiene que pagar directamente los impuestos sobre la propiedad, las reparaciones estructurales ni el mantenimiento del inmueble.
El propietario, en cambio, debe afrontar esos gastos además de la hipoteca. En un condominio también pueden existir cuotas mensuales de HOA. A cambio, tiene la posibilidad de acumular patrimonio mediante el pago del principal de la hipoteca y beneficiarse de una eventual apreciación de la propiedad.
Por eso, la comparación correcta no consiste simplemente en decir que la renta es dinero perdido y la hipoteca es dinero ganado. La decisión depende del precio de la vivienda, el alquiler disponible, la tasa hipotecaria, el enganche, los impuestos, el mantenimiento, las cuotas de HOA, el tiempo que se piensa permanecer en la propiedad y la evolución futura de los precios.
2. Los beneficios fiscales por ser dueño de vivienda. Cierto pero falso.
Es verdad que se puede desgravar más por los intereses de la compra de una vivienda, pero es falso que sea una ventaja pues se pagan muchos más impuestos que una persona que alquila.
3. Cuesta lo mismo la hipoteca que alquilar. También falso.
Normalmente el precio de una hipoteca es 30 por ciento más que el alquiler en Estados Unidos, además de que comprar requiere un pago inicial (down payment) de miles de dólares y los costes de cierre de la operación, lo que obliga a que la revalorización de la casa sea rápida para recuperar lo invertido el primer año.
4. Los que compran tienen algo, frente a los que alquilan, que no tienen nada.
Cierto pero no en este mercado, donde un 50 por ciento de los que compraron su casa en 2002 ahora deben más que lo que vale su casa, eso por no mencionar los millones de familias en todo el país que han perdido su casa fruto de la crisis hipotecaria y financiera.
5. Las casas son una buena inversión
Esta es irrefutablemente cierta, aunque sólo en determinados casos y bajo determinadas circunstancias. Es falso que sea una verdad universal y si no, que echen un vistazo a este mercado, todo un tsunami para los dueños de casas.
La conclusión no es otra que rentar una casa es bueno si el objetivo es de corto o medio plazo, que no es obligatorio comprar a toda costa y que no es cierto que pagar por vivir, aunque sea en casa ajena, sea tirar el dinero. Pagan mucho más los que compran, aunque al cabo de esos 30 largos años se hagan con el botín más preciado. Si se decide por la compra, un agente de bienes raíces con experiencia será su mejor aliado durante todo el proceso. EC


