Cómo los adultos mayores pueden conservar sus dientes sanos

Conozca las enfermedades que pueden atacar los dientes y los hábitos de prevención que le ayudarán a conservar sus dientes durante mucho más tiempo
Redacción EC
A medida que las personas viven más tiempo y conservan una mayor cantidad de sus dientes naturales, mantener una buena salud bucodental se convierte en un aspecto cada vez más importante de un envejecimiento saludable. Si bien los problemas de salud bucodental no son una consecuencia inevitable del envejecimiento, ciertos cambios en el estado de salud, el uso de medicamentos y las capacidades físicas pueden afectar a los dientes y las encías. Entre estos problemas se incluyen la sequedad bucal, la retracción de las encías y la dificultad para cepillarse o limpiar los espacios entre los dientes. Descubra por qué el tratamiento de ‘root canal’ ayuda a proteger todo el organismo.
“Envejecer no significa perder los dientes ni aceptar una mala salud bucodental como algo inevitable”, afirma Nadia M. Fugate, DMD, directora dental asociada de Delta Dental of Washington. “Gracias a la atención preventiva, una buena higiene bucodental diaria y visitas periódicas al dentista, muchas personas pueden mantener sus dientes y encías sanos durante toda su vida”.
Debido a los avances en la odontología y a una mejor salud bucodental en general, los adultos mayores conservan sus dientes durante mucho más tiempo, lo que hace que la atención dental preventiva y restauradora sea aún más importante. Aquí puede encontrar dentistas generales en su área.
¿Por qué puede cambiar la salud bucodental con la edad?
Los adultos mayores pueden enfrentarse a diversos desafíos en cuanto a su salud bucodental:
• Sequedad bucal: Algunos medicamentos reducen la producción de saliva. La saliva ayuda a proteger los dientes; por lo tanto, la sequedad bucal puede aumentar el riesgo de sufrir caries, especialmente en las raíces dentales expuestas.
• Caries radicular: La retracción de las encías puede dejar expuestas las raíces de los dientes, las cuales son más vulnerables a la caries que el esmalte.
• Enfermedades de las encías: La acumulación de placa bacteriana puede provocar inflamación y contribuir al desarrollo de enfermedades de las encías. Ciertas afecciones, como la diabetes, pueden aumentar el riesgo o la gravedad de la enfermedad periodontal. ¿Le interesan los remedios naturales? Este tema le puede interesar: ¿Es bueno el aceite de coco para los dientes?
• Cambios en la destreza o la movilidad: La artritis, la movilidad limitada, los cambios en la visión u otros desafíos físicos o cognitivos pueden dificultar, en ocasiones, el cepillado y la limpieza entre los dientes.
• Cambios en el estado de salud o en la medicación: Es fundamental que los dentistas conozcan las afecciones médicas, así como todos los medicamentos y suplementos que toma un paciente, ya que estos pueden influir en su salud bucodental y en el tratamiento dental.
Lo que los adultos mayores pueden hacer todos los días
Cepíllese los dientes dos veces al día con una pasta dental con flúor y limpie los espacios entre los dientes a diario utilizando hilo dental, un irrigador bucal o un soporte para hilo dental. Los exámenes dentales periódicos y las limpiezas profesionales ayudan a detectar a tiempo cualquier problema de salud bucodental, cuando es más sencillo abordarlo y tratarlo.
Si usted sufre de sequedad bucal, mantenerse bien hidratado y consultar este problema con su dentista o médico puede ser de gran ayuda. Asimismo, el dentista podría recomendar una protección adicional con flúor para aquellas personas con un mayor riesgo de desarrollar caries.
Cuando consultar al dentista
La mayoría de los adultos mayores pueden seguir recibiendo atención de su dentista habitual. Lo más importante es mantener a su equipo odontológico al tanto de cualquier cambio en su estado de salud, los medicamentos que toma y su capacidad para realizar su higiene bucal diaria. Estos tips para ahorrar dinero en servicios dentales le pueden ser de gran utilidad.
Si ciertas afecciones médicas, el uso de medicamentos, problemas de movilidad o cambios cognitivos comienzan a afectar su salud bucodental o su atención dental, hable con su dentista. Él podrá adaptar el tratamiento a sus necesidades particulares y, cuando sea necesario, coordinarse con otros profesionales de la salud o recomendarle recursos adicionales o atención especializada.
No dude en hacer preguntas o comentar cualquier inquietud relacionada con su comodidad, la accesibilidad, los medicamentos o los cambios que haya notado en su boca. La atención dental puede personalizarse a medida que sus necesidades evolucionan con el paso del tiempo. EC
Con información de NAPSI


